"Vivimos anestesiados, la propuesta es anímate a reencontrarte con tu eje", invita Nacho Monti, creador del TPH, la Terapia Postural Holística que invita a reconectar con lo físico, interpretar el dolor y liberar tensiones. Durante esta experiencia que se realizará en el Bienestar Fest vas a descubrir que el bienestar no llega por hacer más, sino por aprender a estar mejor. En apenas treinta minutos, vas a vivir un espacio de pausa, exploración y redescubrimiento: una forma diferente de habitar tu cuerpo, de liberar tensiones y de volver a tu eje natural. TPH es mucho más que una práctica corporal. Es un enfoque sistémico postural que integra cuerpo, mente y emoción para restablecer el equilibrio desde adentro hacia afuera. A través de movimientos simples, respiraciones conscientes y ejercicios de percepción corporal, vas a experimentar cómo el cuerpo puede transformarse en una puerta de acceso al bienestar integral. Esta terapia fue creada por Nacho Monti, quien acompaña a referentes como Pepe Sánchez y Manu Ginóbili. Su preparación le permitió integrar técnicas de conciencia postural, ejercicios de flexibilidad y fortalecimiento, junto con prácticas de atención plena y meditación para aliviar dolores y tensiones. De que se trata el sentido de la interocepción Todas las personas contamos con un sentido invisible. Un sentido que registra la respiración, los latidos del corazón y tensiones que se pueden acumular en distintos lugares del cuerpo, antes de que la cabeza se entere. Se trata de un sentido poco conocido y que, sin embargo, trabaja todo el tiempo. Este sentido se llama interocepción, y es el que más registra y regula cómo estamos. Sobre esto trabaja la Terapia Postural Holística (TPH) creada por Monti que se volverá a presentar este año el 24 de octubre en el Bienestar Fest, el festival organizado por LA NACION junto con OSDE en el Hipódromo Palermo. En la primera edición, Monti nos invitó a reencontrarnos con nuestro eje, integrando técnicas de conciencia postural, ejercicios de flexibilidad y fortalecimiento, junto con prácticas de atención plena y meditación. En esta ocasión, el método TPH nos invita a reflexionar sobre la conversación constante entre el cuerpo y el sistema nervioso. La postura pasa de ser un objetivo a ser vista como la forma en que el sistema nervioso organiza cómo el cuerpo se sostiene, se mueve y responde a lo que sentimos. ¿Cómo lo explica? Cuando el sistema nervioso se activa, el cuerpo toma postura frente a la emoción: los hombros suben, el pecho se cierra, la respiración se acorta. Pero también puede funcionar al revés: una postura cerrada puede enviarle al sistema nervioso señales de alerta. De ahí sale la premisa central de su propuesta para la segunda edición del Bienestar Fest: el sistema nervioso habla todo el tiempo a través del cuerpo, y la interocepción es la herramienta que se encuentra siempre disponible para aprender a escucharlo. La Terapia Postural Holística es un enfoque sistémico de la postura que trabaja el sostén corporal profundo, la conexión entre postura, sistema nervioso y experiencia emocional, y la capacidad de mantener autonomía de movimiento a lo largo del tiempo. Desde esta mirada, la postura no es solo una posición física, sino una expresión dinámica de cómo cada persona percibe, se adapta y responde a su entorno. A través del movimiento consciente, la respiración y la conciencia corporal, TPH busca ampliar la capacidad de regulación, bienestar y libertad de movimiento. Monti descreve-o como "muito mais do que uma prática corporal, mas sim como uma abordagem postural sistêmica que integra corpo, mente e emoção para restabelecer o equilíbrio de dentro para fora". Através de movimentos simples, respirações conscientes e exercícios de percepção corporal, o corpo torna-se uma porta de acesso ao bem-estar integral. No Hipódromo, Monti vai a guiar uma experiência de vinte a trinta minutos, pensada para quem nunca teve contato com TPH. Respiração, movimento consciente, exercícios simples de percepção corporal, sem teoria no meio disso. Segundo Monti, o público vai poder notar algo que costuma ficar apenas na teoria: sentir-se "bem" nem sempre significa estar regulado, porque o sistema nervoso pode acostumar-se a não avisar quando a tensão se torna rotina. Apenas alcançam alguns minutos de atenção para voltar a ouvi-lo. Não é necessária experiência prévia nem conhecer o método. A atividade é feita deitado ou sentado, na posição que o corpo pedir para relaxar. Basta parar um momento e ouvir. É apenas questão de parar um momento e prestar atenção.


















